Me gustaría resaltar un aspecto del voluntariado como buena práctica para la atención TID: La inspiración. O más bien, estar convencidos de la misión, de la importancia de proteger a los niños que trabajan, de asegurar su acceso a la educación. El voluntario tiene que estarlo, es una condición. Ese un estado envidiable, en el que la creatividad se abre paso y se suma a la solidaridad o motivación inicial, esa que pone al voluntario en la puerta de nuestro proyecto. Ahora, ese un estado gestionable, provocable.
Cómo citar este artículo:
Valencia Piñan, Aldo. El trabajo voluntario y las buenas prácticas de atención a trabajadoras y trabajadores infantiles domésticos en la AGTR -La Casa de Panchita. Revista Electrónica Construyendo Nuestra Interculturalidad , Año 5, Nº5, vol. 4: 1-5 . 2009.