Luego de 7 años de desarrollar el programa de corresponsales, hemos comprobado que la forma más apropiada para que nuestras alumnas conozcan y entiendan nuestras diferencias, tanto geográficas como culturales, es a través de la “voz” de niños/as como ellas, que viven en otra región del país y que, si bien tienen rasgos en común, el lugar de residencia hace que sus vidas, costumbres, alimentación, diversión, ocupaciones sean distintas. El hecho de tener un corresponsal fijo motiva el trabajo de una manera muy especial y los beneficios son notorios
Cómo citar este artículo:
Llorens Amico, María. Educación y vivencia intercultural más cerca de Mallay. Revista Electrónica Construyendo Nuestra Interculturalidad , Año 5, Nº5, Vol. 4: 1-7, 2009.