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¿La
interculturalidad es una forma de encuentro y diálogo
entre diversas culturas o es una forma de soslayar los
problemas centrales del país como la discriminación
y la exclusión social?
La interculturalidad como enfoque
analítico y como apuesta política -entendida
esta en su sentido más amplio- tiene cada vez
más acogida en el Perú, en tanto propone
el diálogo horizontal y enriquecedor de diferentes
culturas. Sin embargo, como lo advierte uno de nuestros
invitados, también cabe preguntarse si el concepto
de interculturalidad puede ser una forma de encubrir
las asimetrías, la discriminación y la
exclusión social y cultural. Esta es sólo
una de las interesantes interrogantes que se abordan
en las entrevistas que aquí ofrecemos. Los invitamos
a reflexionar en la compañía de tres destacados
estudiosos de las culturas en el Perú, quienes
nos proporcionarán pistas para la comprensión
y construcción de la interculturalidad.
"La interculturalidad es
algo por hacer"
Gonzalo
Portocarrero:
Ph.D. en Sociología.
Ex Decano de la Facultad de Ciencias Sociales y profesor
principal de la especialidad de sociología de
la Pontificia Universidad Católica del Perú.
¿Gonzalo,
cómo podemos entender la interculturalidad desde
las Ciencias Sociales?
La interculturalidad es un significante vacío,
es más bien un término que está
por ser significado. Es un término que tiene
un telos, una dirección. Esa dirección
es de la tolerancia, del intercambio, pero no tiene
todavía un significado positivo o claro. La interculturalidad
es algo por hacer, por teorizar, antes que algo ya hecho.
Existen actitudes que están en la base del concepto
que son las críticas al etnocentrismo, elogio
de la tolerancia y creencia en la diversidad. Sin embargo,
cómo todo esto se proyecta en un programa de
investigación y de actitudes cotidianas, es algo
que todavía esta por hacerse.
¿No crees que hay algunas
expresiones, creaciones y encuentros a partir de las
cuales se podría inferir la existencia práctica
de interculturalidad?
Uno podría tomar ejemplos de lo que podrían
ser señales de interculturalidad, y, por otro
lado, tomar señales que no serían de interculturalidad.
Por ejemplo, cuando uno va a Iquitos y se hospeda en
un hotel, inmediatamente se acercan a ofrecerte una
visita a la tribu Bora, visita de tales y cuales horas
que hace que los Boras estén prevenidos de manera
que se ponen sus vestidos típicos y juegan a
una condición de ser exóticos. Ese exotismo
es vendido sobre todo a turistas extranjeros, que creen
que es una expresión de amor auténtico,
entre comillas. Entonces, lo otro se exotiza, se vende.
En ese hecho yo no creo que haya una aptitud verdaderamente
intercultural. Lo que hay más bien es una mercantilización
de la diferencia.
¿Qué sería lo intercultural? ¿Qué
ejemplos habría de interculturalidad?, yo diría
ahí lo que vienes investigando sobre la música
chicha, la música popular urbana en el Perú,
es una música intercultural donde se sintetiza,
se dan cita diversas tradiciones. Sin embargo, es considerada
como una música disminuida, es tomada con reservas
desde el gusto oficial. Es una música ligada
a lo estridente, una música de indios prácticamente.
Ahí no hay una actitud de apreciar la diversidad,
ni tolerancia en la diferencia. Entonces, es un producto
intercultural pero que no está visto desde una
perspectiva realmente intercultural.
Entonces habría algunos
elementos que señalaría que hay una suerte
de integración, desde un sector de la sociedad,
o desde una práctica musical como la música
chicha, como has mencionado. Pero, al mismo tiempo,
¿no crees que los espacios sociales creados por
las olas migratorias del siglo pasado sea otro elemento
que ha permitido romper regionalismos confrontacionales
para crear una suerte de integración en la que
cada uno participa de la cultura del otro?
Eso es cierto. Pero en esa integración, en el
Perú, hay una postura oficial que es hegemónica
que sería la posición criolla, en la cual
todo esto es menospreciado, todo esto es rechazado.
Te puedo relatar nuestra experiencia respecto al plan
Sembrando a Arguedas. Vamos a visitar colegios, leemos
cuentos de Arguedas y lo comentamos con los estudiantes.
Por ejemplo, una niña que sabe que "Amaru"
significa serpiente esa niña se ríe, y
dice ya "sabe quechua, ya sabe quechua", lo
dice en un tono un poco despectivo, riéndose.
Pero cuando uno lee ya no lo que la gente dice en público,
sino lo que escribe en privado, nos damos cuenta que
hay mas continuidad cultural, que hay más enraizamiento
en la tradición de lo que uno supone. Mientras
que en público la gente habla refiriéndose
de los campesinos, como "ellos", como algo
lejano y diferente; cuando escriben sí hablan
de nuestros abuelos, de nuestros antecesores. Entonces
hay más identificación de lo que públicamente
se conceptualiza, de la que se asume en el espacio público.
Estamos hablando de una identificación reprimida,
hay un proceso de sincretismo cultural que todavía
no logra poner su nombre ni logra mucha afirmación
positiva, sino que esta ahí, pero que esta oculto,
velado, por la influencia de la globalización,
de la propuesta criolla.
La cultura hegemónica
en el Perú opaca, reprime ciertas manifestaciones,
creencias, tradiciones andinas y amazónicas;
¿eso quiere decir que impide que las personas
de otras culturas se expresen libremente?
O les permite expresar en forma disminuida. Esto explica
lo que pasa con la Comisión de la Verdad, el
mundo popular urbano esta un poco de perfil frente al
Informe, no se termina de comprar el pleito. Asume una
actitud que podríamos calificar de entre indiferente
y ponerse de perfil, en lugar de asumir la causa de
las víctimas del terrorismo y presionar para
que haya una compensación, una reconciliación.
Eso no existe. No existe por la vigencia del curso del
que hay que acriollarse. Este no es un discurso intercultural,
es un discurso más bien de eliminación
de la diferencia. La propuesta criolla fue un olvido
a cambio de una promesa, 'si tu dejas de lado todas
estas cuestiones indígenas puedes convertirte
en un ciudadano, puedes a ser reconocido, pero si no
lo dejas de lado no vas ser reconocido'. Esta propuesta
criolla sigue siendo muy fuerte.
¿A parte de lo señalado,
crees que hay algunas otras manifestaciones artístico-culturales
o espacios sociales y culturales en los que se expresa
un encuentro saludable de diversas tradiciones culturales?
Lo que esta ocurriendo, además del espacio de
la música, se da también en el espacio
de la plástica, en Iquitos por ejemplo algunos
artistas plásticos han logrado, metabolizar todo
lo que es la tradición de la cultura mural dando
un sello más personal, más propio, afirmando
una continuidad con respecto de esa tradición
del imaginario amazónico. En el mundo andino,
Jesús Sánchez podría ser el equivalente
que también trabaja en esa veta. Pero lo masivo
antes que la plástica es la música, ahí
es donde se estaría dando este fenómeno
en el retorno huayno con arpa. Después de la
hegemonía de la música tropical de la
selva, viene ahora el regreso de este folklore. Es ahí
donde se esta generando un espacio de interculturalidad.
La interculturalidad puede ser entendida en dos sentidos,
como la consistencia de dos culturas o puede ser comprendida
como convergencia. Si la entendemos como coexistencia,
quizás más claro sería hablar de
multiculturalismo; si la entendemos como convergencia,
sería mas claro hablar de sincretismo, mestizaje;
porque interculturalidad es un término ambiguo,
indecidible, porque no sabes si apunta hacia la afirmación
o hacia la eliminación de las diferencias.
Sin embargo, existe una discusión
en torno de la multiculturalidad y la interculturalidad
en términos teóricos. La primera indicaría
la superposición de culturas y la segunda sería
más bien el diálogo que se establecería
entre culturas ¿no sería esa una clara
delimitación entre ambas?
Los términos se van significando según
el uso; una palabra va siendo definida de acuerdo a
la manera cómo va siendo usada y, ahora han surgido
una serie de términos como multicultural, intercultural,
hasta transcultural, que apuntan a conceptuar los mismos
fenómenos. Sin embargo, yo preferiría
el término multicultural al término intercultural
por que el intercultural tiene una ambigüedad que
es difícil de eliminar. En todo caso, dentro
de lo multicultural se podría pensar la interculturalidad,
en términos que entre las culturas se dan espacios
de contacto, de fusión, de mezcla, y que podemos
hablar de una multiculturalidad intercultural. Puede
sonar rimbombante, pero una multiculturalidad pura en
el sentido de culturas que están paralelas pero
que no se incluyen, tampoco es algo razonable. Cuando
las culturas se ponen en contacto necesariamente unas
influyen sobre otras.
Los críticos de la
multiculturalidad señalan que ella busca la anexión
entre las culturas, la superposición de ellas,
una suerte de juntos pero no revueltos. En cambio la
interculturalidad iría más allá,
buscaría la fusión el diálogo y
el intercambio cultural en igualdad de condiciones,
estos serían juntos y revueltos. Tenemos el caso
de la publicidad de Beneton donde están todos
limpiamente anexados. Este es un clásico ejemplo
de superposición entre culturas, todos coexisten
en EE.UU. se puede observar que las personas se emparejan
entre blancos y entre negros, esa es la norma y no la
mixtura, todos se juntan guardando esas diferencias.
Esta sería la expresión de la multiculturalidad
y esa sería su fisura.
Claro, en términos sociales eso es cierto, hay
una segregación, hay barrios de blancos, barrios
de negros, pero en términos culturales hay más
fluidez. Por ejemplo, el jazz y el rock, tienen un origen
africano, un origen negro, sin embargo ahora son una
expresión cultural dominante en Estados Unidos.
Puede ser que la tradición sea inclusive rechazada
pero que un elemento de esa tradición se ha metabolizado,
se ha incorporado en el medio. Entonces habría
que hacer más diferencias, puede haber una segregación
social al mismo tiempo que una interculturalidad, y
eso ocurre también en nuestro país, por
que se puede tomar muchos elementos del mundo andino
pero rechazando a las personas andinas.
Eso sería un ejemplo
evidente de la búsqueda por diferenciarse de
otros que no les parecen dignos de igualdad. Eso sería
más bien una simple y pura segregación,
¿no es así?.
Así es, eso sería una discriminación
social. Por ejemplo, lo que cuenta Marisol de la Cadena,
lo que ocurre en el Cuzco, donde las mujeres del mercado
se hacen llamar mestizas y rechazan con agresividad
el término cholas, y se declaran mestizas. Pero,
al mismo tiempo, ellas tienen un consumo cultural básicamente
de huaynos indígenas, tradicional, pero ellas
al mismo tiempo rechazan a los indígenas. Eso
nos demuestra que ellas tienen un complejo porque hay
discriminación social, pero al mismo tiempo hay
una apropiación de la cultura, de la persona
que es discriminada. Eso también puede ocurrir
con el reggae, con el jazz, con el blues, con el rock.
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